Vivir con Insuficiencia Cardiaca

Del desconocimiento a la realidad

 Objetivo: mejorar la calidad de vida.

  • Una vez diagnosticada la insuficiencia cardíaca, su médico tratará de aliviarle sus síntomas y mejorar su situación. Y lo hará a través de los medicamentos disponibles así como de una estrategia que involucra al paciente, sus familiares, amigos y personal médico y sanitario, para adoptar unos hábitos de vida que le ayudaran a controlar la enfermedad. En líneas generales, estas serian las nuevas actitudes y comportamientos que mejoraran su calidad de vida:
  • Evite el alcohol y no fume
  • Vigile su peso
  • Cumpla estrictamente con el tratamiento farmacológico.
  • Evite el contacto con personas resfriadas.
  • Vacúnese regularmente contra la gripe.
  • Planifique sus actividades, laborales y personales para que su corazón se reponga de los esfuerzos.
  • Del mismo modo, permítase periodos de descanso: conviene reposar después de las comidas, aunque la siesta esta desaconsejada si tiene problemas de sueño.
  • Procure relajarse: tómese 10 o 15 minutos al día para estar tranquilo y practique alguna actividad que le relaje.
  • Practique una alimentación sana y equilibrada, pobre en grasa y sal, el exceso de peso es perjudicial para su corazón y el exceso de sal provoca un aumento de la tensión arterial y la retención de líquidos. Para lograrlo, evite los alimentos ricos en sal (ahumados, salazones, productos precocinados, conservas, salsas…) y procure cocinar sustituyendo la sal por especies, hiervas aromáticas, limón, etc.
  • Es cierto que se recomienda reposo a los pacientes con insuficiencia cardiaca pero  siempre siguiendo las instrucciones de si medico, puede ser beneficioso algún tipo de actividad física. Consulte con su especialista y el le precisara que es lo más adecuado en su caso. Evite los ejercicios bruscos y consulte cualquier síntoma inusual con su médico.
  • Si tiene insuficiencia cardiaca y  tiene que viajar, consulte con su médico y observe que cambios en los horarios, comidas y características climáticas tiene que tener en cuenta.
  • Controle sus niveles de glucosa y tensión arterial.
  • Vigile e identifique si hay síntomas de depresión.
  • Existe una serie de señales de alarma que, si padece de insuficiencia cardiaca, debe conocer. De este modo, podrá acudir a su médico u consultar su situación. son:
  •  Ganancia de peso rápida (1 kilo en un día o más de 3 en una semana).
  • Hinchazón de pies, tobillos o piernas.
  • Disminución de la cantidad total de la orina.
  • Dificultad para respirar, sobre todo con ejercicio leve o en reposo.
  • Necesidad de aumentar el número de almohadas para poder dormir.
  • Tos irritante persistente.
  • Dolor en el pecho.
  • Cansancio intenso.

No hay que olvidar acudir con cierta urgencia a su médico si siente dolor en el pecho o cansancio muy intenso. Si presenta cualquiera de los otros síntomas puede ser aconsejable aumentar la cantidad de diuréticos en media pastilla durante dos o tres días.

Si mejora, vuelva a tomar la dosis habitual. De todos modos, lo más conveniente es acudir a su médico y consultar su situación.

En caso de no notar mejoría, también es deseable que lo comente con su especialista.

Qué es insuficiencia cardiaca.

  • La insuficiencia cardiaca es un problema frecuente y grave, más habitual en personas mayores.
  • Se produce cuando el corazón tiene menos capacidad de la que debiera para bombear la sangre, lo que provoca que el organismo reciba menos oxigeno y nutrientes de los necesarios.
  • Hay distintos tipos de insuficiencia, según el lado del corazón que este afectado y la severidad de la enfermedad.
  • Entre sus principales causas están la cardiopatía isquémica, la hipertensión y las enfermedades del musculo cardiaco (miocardio) y las válvulas.
  • Sus síntomas principales son:
  • Dificultad para respirar.
  • Disnea ( sensación de  falta de aire).
  • Tos seca y frecuente.
  • Cansancio y debilidad.
  • Hinchazón de pies, tobillos y piernas.
  • Nauseas, digestiones pesadas e hinchazón abdominal.
  • Aumento de peso y disminución de la orina.

Las pruebas para diagnosticar la insuficiencia son, en líneas generales, análisis de sangre, radiografía de tórax, electrocardiograma, ecocardiograma (ultrasonido del corazón) y cateterismo (solo en algunos casos).